Empatía, la respuesta para la crisis global (II)

“La vida se desarrolla donde fluye la empatía y la compasión”, eso creo.

Reforzar la empatía en la sociedad significa invertir en impulsar y facilitar el desarrollo de personas creativas[1], no reactivas. The Leadership Circle nos habla de ello. 

Esta tendencia reactiva consiste en que, ante cambios, amenazas reales o percibidas, o ante oleadas, o tsunamis, del VUCA World los miedos se disparan y con ellas nuestras reacciones de defensa. Es lo que podemos llamar nuestra tendencia de supervivencia. Ese miedo puede oscilar entre entrar en pánico porque me cambian el jefe hasta cierto temor que me impide concentrarme. 

Las personas actuamos de forma habitual con estas tendencias reactivas. Especialmente si no hemos participado en procesos de desarrollo personal: sean estos la vida misma en todo su esplendor o simplemente acciones de entrenamiento y transformación. Aprender a ser menos reactivo es todo un doctorado en autoconocimiento y autorregulación emocional y mental. Según Robert Kegan y Lisa Lahey, autores del concepto Inmunidad al Cambio, el 75% de los adultos siguen atrapados en este mindset reactivo que llaman “mente socializada”: se busca la dirección externa, se es dependiente del entorno, se actúa como seguidor anclado en el Sistema 1…

Bob Anderson, fundador y presidente de The Leadership Circle, le ha preocupado y se ha ocupado en estudiar esta evolución del ser humano: de ser prisionero de sus tendencias reactivas a conquistar su libertad interior. O, como dice, Kahneman, de ser prisionero de tu Sistema 1 (reaccionar a base de piloto automático) a amplificar tu capacidad de responder (Sistema 2) ampliando su nivel de conciencia. 

Entre las tendencias reactivas Bob Anderson propone tres grandes categorías que quieren defender la identidad, la seguridad y la valía de cada persona: son el Cumplimiento, la Protección y el Control. Tres software que operan en segundo plano, que esconden comportamientos reactivos que se enfocan fundamentalmente en no perder

El software del Cumplimiento, persigue lograr ser amados, aceptados. El de la Protección, pretende hacernos aparecer correctos, superiores, autosuficientes. El del Control, el de ser los  nº 1, excelentes, y dominar. Ante el deseo de sobrevivir estas líneas de código hablan sobre todo de defenderse y de sobresalir sobre los otros utilizando esas tres artimañas: bien manipulando con los afectos, bien siendo “los más listos que nadie”, bien dominado a los demás “apareciendo como los más fuertes”. Pero ninguna de ellas se basa, se centra en la empatía, en la compasión, o en el servicio al otro.

Las Tendencias Reactivas -ni empáticas ni compasivas- se centran en el ego, juegan a no perder. Juegan a juegos de suma cero. Por ello, según se desprende en los estudios de The Leadership Circle las empresas y los profesionales prisioneros de estas tendencias se sitúan en el 10% de empresas con más bajo rendimiento. Hay empresas que aún teniendo este mindset logran mejores resultados, pero se debe a factores externos -monopolio en el mercado, falta de trasparencia… – y, además, porque normalmente solo se contabilizan los resultados económicos y no otros outcomes, los medioambientales o sociales o la sostenibilidad a largo plazo (al estilo de lo que propone el modelo de Triple Botton Line).

En el otro lado de este continuum de desarrollo humano y organizativo, se sitúan las Competencias Creativas. Anderson propone, después de estudiar en profundidad las aportaciones de expertos como Lominger, Schein, Zenger, Folkman, Bennis…un conjunto de competencias para la sostenibilidad. Las agrupa en 5 dimensiones creativas: Relaciones, Autoconsciencia, Autenticidad, Consciencia Sistémica y Logro. Para el conjunto de estas 5 categorías define 18 competencias. Algunas de ellas, solamente su título, resulta inspirador: relación generosa, liderazgo abnegado, integridad, interés por la comunidad, productividad sostenible… Respiran y transpiran el ADN de las sociedades generadoras de Riqueza: la empatía y la compasión. En la misma proporción que en el caso anterior, el 10% de las empresas más generadoras de riqueza se caracterizan por ser culturas y contar con líderes claramente Creativos. A más relaciones generosas más y mejores resultados; a mayor liderazgo abnegado más retorno para los stakeholder… De las aportaciones de The Leadership Circle se desprende que «va a ser que Charles Darwin tenía razón» – como diría mi abuela.

Aunque a Darwin se le conoce por sus reflexiones sobre la supervivencia y la evolución de las especies señalando que son los más fuertes los que sobreviven; o los que denotan más capacidad de aprendizaje y cambio; hay sin embargo quien dice que lo que promulgaba de verdad Darwin era que las especies que sobrevivían y evolucionaban eran las comunidades más compasivas, las más empáticas…

Darwin creo que tiene razón. Anderson también. Y Kegan.

N.P.M. no habría llegado hasta ese punto de burn out en un ecosistema más empático. Tampoco las empresas en las que trabajan otros muchos N.P.Ms. Ni tampoco el planeta en crisis de sostenibilidad.

La respuesta a la crisis global de estos tiempos (desde la ecológica hasta la de las migraciones y los muros o la de la pandemia mundial que es la depresión…) se encuentra en elevar el nivel de conciencia de las sociedades. Especialmente de las del primer mundo, que rigen y lideran los grandes movimientos de consumo, atención a la salud, producción, inversión y educación. Un nivel de conciencia mayor donde el ego pasa a segundo lugar y el otro / los otros empiezan a ocupar el centro. Comunidades más Creativas, más empáticas…

La pregunta es: ¿y eso cómo se consigue? O al menos, ¿cómo se impulsa…?

Lo comentaremos en la siguiente tribuna. Mientras tanto: empathizes and invests in projects that encourage awareness. The planet and all of us need it.


[1]Las orientaciones mente creativa y reactiva se deben a Fritz, Senge y Kiefer.

[2]Esta evolución está muy asociada a los trabajos del profesor de Harvard, Robert Kegan, en su libro In Over Our Heads 

[3]Autor del libro, “Pensar rápido, pensar despacio”

[4]N.P.M. es una amigo que aparece en otras tribunas. Por ejemplo, en las de “Survival Zone” o en la de “Alostasis Organizativa”. Significa No Puedo Más, queriendo representar a todos los que están al borde de …

 

¿Podemos ayudarte?

Si tienes cualquier consulta, rellena el siguiente formulario y te atenderemos lo antes posible

Consentimiento

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.
Privacidad